El mundo del ocio gay empieza y no acaba. Desde festivales exclusivamente para nosotros, hasta el “DreamBoat“, un crucero solo para hombres gays que zarpa una vez al año. Lejos de sus familiares, restricciones políticas, seguimos las historias de cinco hombres de países . El crucero les promete 7 días de sol, amor,  y libertad. Pero a bordo también suben historias personales, dudas e incertidumbres.

Así es la sinopsis del documental “Dream Boat” que puedes ver ya en Netflix. Reconozco que como me ocurre con muchos documentales LGTBIQ+, me cuesta su visionado. Me cuesta, entre otras cosas, porque Dream Boat es un compendio de múltiples perspectivas acerca de ser gay, reunido en un espacio tan “pequeño” como lo pudiera ser un crucero. Dream Boat es un microcosmos que nos cuenta las aspiraciones, deseos, temores y presiones a la que se enfrentan 5 homosexuales completamente diferentes entre sí y entre los que cualquiera puede verse representado.

Dream Boat no ahonda en ninguno de los temas que trata. No se pasa más de 15 minutos hablando de la presión -muchas veces auto impuesta- de los homosexuales por mantenerse siempre jóvenes, o sobre el drama que es abandonar tu país de origen para poder vivir una vida real y sin caretas. Dream Boat es una vista panorámica y genérica pero acertada, de lo que es ser gay hoy en día. No es una visión completamente realista de la homosexualidad, pero sí de esa parte de la comunidad que está más dedicada al hedonismo y preocupada por la eterna juventud. En cubierta hay clichés a mansalva, pero en los camerinos nos cuentan la realidades que hay detrás de los músculos, las drogas, la música y el sexo.

dream boat documentary review queer cinema gay

Todos los chicos a bordo del Dream Boat buscan fiesta, diversión, nuevas amistades y, por supuesto, sexo. Cada evento a bordo del crucero tiene una temática diferente, y se reta a los pasajeros a ir disfrazados de la manera más extravagante posible. Pero dentro de los camarotes, el discurso es otro y nos muestra que lo que uno ve no siempre es la realidad. Así descubrimos a Marek, un chico polaco que busca ser aceptado y querido como un ser humano y que no ve posible que eso ocurra porque todas las relaciones que ha tenido, se han basado en su aspecto

Dipankar es un chico hindú que acaba de salir del armario y que recurre al crucero como única forma de escape de la sociedad homófoba en la que vive. Lleva mucho tiempo preparándose para estar en forma y conseguir ser aceptado por el resto de pasajeros y aún así termina sintiéndose solo y rechazado. Es el caso contrario que Marek. Él no consigue contacto porque, según él, su físico no es lo suficientemente atractivo en un sitio tan competitivo como ese crucero. Martin es VIH positivo y hace gala de su modo de vida hedonístico. No quiere tener ningún referente gay al que aferrarse cuando envejezca. Está orgulloso de tener la edad que tiene y seguir pareciendo joven. Y Philippe es un francés que observa todo lo que ocurre a bordo del crucero desde su silla de rueda, sin poder participar de la manera que le gustaría, pero imaginando qué podría haber hecho en ese crucero si sus piernas funcionaran correctamente.

La necesidad de capturar tantas perspectivas diferentes de una comunidad tan compleja, hacen que el documental no ahonde en ninguno de los temas, pero el Dream Boat solo dura 7 días.

¿QUÉ OPINAS?