Yo soy gay. No soy mayoritariamente gay, ni algo gay. Yo soy gay. Mira que me ha costado años poder decirlo sin tapujos, sin medias tintas ni chorradas. Porque como la gran mayoría del coelctivo, empecé diciendo que no lo era, luego que era bisexual, y finalmente empecé a usar ocasionalmente la palabra G para referirnos a nuestra sexualidad. También me costó darme cuenta de que si no lo decía sin tapujos es por la homofobia interiorizada que tenía. Porque no tuve contacto con la homosexualidad desde un comienzo de una manera sana, orgánica y natural, sino todo a escondidas sintiendo que estaba haciendo algo mal. Descubrir y desarrollar tu propia sexualidad en esas condiciones solo trae consecuencias negativas.

Gracias a “Quiérete mucho maricón”, libro de Gabriel J. Martín y a RuPaul’s Drag Race (sí, va enserio) conseguí aceptar mi sexualidad, abrazarla, y estar a gusto con ella. Mirando atrás me dan arcadas ver qué mal me traté y ahora busco culpables. Y lo he encontrado en el patriarcado por inculcarnos esta homofobia interiorizada. Por tratar de frenar llamar a las cosas por su nombre sin acepciones negativas. Soy gay y es algo neutro. Eres hetero y es lo mismo.

Y aquí viene el quid de la cuestión. La proliferación de pseudo-términos para referirse a la sexualidad de las personas que se alejan del espectro de sexualidades con las que cualquier persona puede identificarse hoy en día.

De repente no dejo de leer términos nuevos, como “androfilia“, una palabra que, según su creador, se refiere a hombres que se sienten atraídos por otros hombres. Hombres que se acuestan con otros hombres, que se enamoran de otros hombres. Y tú te preguntarás: ¿eso no es un gay? Vaya, ¿un maricón de toda la vida? Pues NO. No son gays. Qué va. ¿Homosexuales? Ni de coña. ¿Maricones? Jamás. Ellos son… “andrófilos“.

El creador de semejante neologismo es Nicolas Chinardet, un andrófilo de la vida que no se sentía identificado con los términos que la gente usaba para describir su sexualidad. Porque lo “gay” parece que va unido a un universo de connotaciones a su parecer negativas. Con las que él no se reconoce. Fíjate si es tan grande el poder del patriarcado que los maricones -jódete Chinardet– nos estamos inventando nuevas palabras para desmarcarnos de nuestra historia, de nuestra cultura y herencia, para cortar todo aquello que ha permitido a este señor poder estar ahora diciendo semejantes chorradas.

“Creo que “homosexual” es un poco clínico, y muchas personas lo usan de manera negativa. El término gay tiene un cierto estilo de vida atado a él, un estilo con el que no me siento identificado” Porque Nicolás no se identifica con los clIchés que envuelven la “escena gay”. Y ojo, porque Nicolás es fotógrafo de discotecas, pero según dice, a menos que esté trabajando, él no sale de fiesta. ¡Ni siquiera le gusta comprar!

Así que como a este hombre no le gusta ni comprar ni salir de fiesta, no se define como gay. Sino como “andrófilo“, una palabra que él mismo ha creado -muy orgullosamente- con sus conocimientos en griego, juntando el prefijo “andro” (hombre) y “filo“(amor hacia algo).

andrófilo androfilia definition

Y como viene pasando desde siempre, el camino que la izquierda (odio este término, pero vamos a usarlo aquí) ha logrado abrir para todo el colectivo, es aprovechado por la derecha marica y ahora, en un escenario mucho menos homófobo que hace 40 años, tienen la excusa perfecta para desmarcarse de “lo gay” y sentirse “identificados” con esta terminología. Porque el término está siendo adoptado con mucho gusto entre hombres gays jóvenes de derechas que se identifican con esta “nueva” sexualidad. Es para mear y no echar gota.

En 2006 el derechista y anti-feminista americano Jack Donovan aprovechó la palabra para llamar así a su pedazo de libro llamado “Androfilia: Rechazando la identidad gay reclamando la masculinidad”. Porque si eres gay no eres masculino. Porque si eres gay no eres hombre. Porque venga ya, por fin los gays que no tienen pluma y que se dan golpitos en el pecho dejándote caer cada dos por tres que a él le gustan los hombres, pero que el orgullo no va con ellos y que odian la pluma, etc, han encontrado la excusa perfecta para ser maricón sin ser llamado maricón. Muerte a la homosexualidad. Larga vida a la Androfilia.

“Gay es un término del mundo LGTBIQ+ del que yo nunca me he sentido identificado. Ni con la música gay como Lady Gaga, Ariana Grande, y Miley Cyrus, o la TV gay como Queer As Folk”, afirma Henning Diesel, un alemán andrófilo declarado y de derechas.

Porque dice Henning Diesel que su personalidad tiene elementos típicamente masculinos, como “el coraje o la diligencia”, aspectos tradicionales que un gay al uso está privado de ellos, como es evidente. Claro que sí Diesel. Porque ni coraje ni cojones fue lo que tuvieron los maricones y transexuales que decidieron poner punto y final a la violencia policial en Stonewall para que el señor Diesel pueda estar diciendo semejantes gilipolleces hoy en día.

James Milton androfilia
JAMES-MUY ANDRÓFILO-MILTON

Otro puntazo es el de James Milton, un estudiante de Chicago que ha encontrado en el término “androfilia” un oasis porque por fin puede describir su sexualidad. “El término androfilia confirmó mi sospecha de que yo no era gay, solo un hombre que se acuesta con otros hombres”. (Te voy a dejar un tiempo para que asumas esta joya de frase)

El pobre James siente que no pertenece a la cultura gay porque no se identifica con ella, porque él es un hombre al que le gusta la música country, y si iba a un bar gay y escogía una canción, se burlaban de él. Además, James hace artes marciales, algo que no es gay en absoluto.

Mi teoría es la de que estas personas, sin pluma y sin gustos compartidos de los que ellos mismos llaman “cultura gay” se han decidido subir al carro de la homofobia con la que se han sentido discriminados simplemente por ser gays. Porque “es culpa de los gays y de su estilo de vida por lo que los andrófilos nos hemos visto discriminados”.

*Pausa para respirar* ¿En serio se ha creado un término completamente nuevo para desmarcarse de los prejuicios que el heteropatriarcado ha impuesto sobre nuestro colectivo?

Evidentemente hay ciertas cosas con las que los homosexuales somos más proclives a identificarnos y que nos guste. Si has tenido una vida marcada por la discriminación, será más sencillo que te guste un tema o un artista que habla precisamente de eso. Que te guste ir de tiendas o la moda no te convierte en gay. Tus gustos te identifican como individuo, no a tu sexualidad. No recibes un pack de bienvenida al mundo gay cuando descubres tu homosexualidad con el DVD’s de Moulin Rouge ni la discografía de Cher. No me estés jodiendo.

Lo único que te hace gay es tu sexualidad.

La existencia de la versión hegemonica de la masculinidad es tan tóxica, que crea la imagen de un “hombre de verdad”, alguien que esta por encima no solo de mujeres sino también de otros hombres.

¿Cuantos amigos heterosexuales tengo que me han confesado ciertos gustos por lo bajini por miedo a ser catalogados como “gay”? Tengo amigos heterosexuales que les encanta que una mujer les meta un dedo o dos por detrás mientras follan pero muy pocas veces puede hacerlo porque no se atreve. Otros que han ido a conciertos solos porque les daba vergüenza preguntar si alguien iría a ver a esa artista. WHAT THE FUCK. Reitero: tus gustos definen tu personalidad, no tu sexualidad.

Todo lo demás, son intentos por dividir a un colectivo. Por hacerte creer que lo que es gay es intrínsecamente negativo, que va a asociado a un universo predeterminado.

Que si eres gay y no andrófilo, debe ser que eres un maricón con pluma y purpurina que llora cada vez que ve a Lana del Rey en directo. No me cabe en la cabeza cómo se puede llegar a tal extremo de homofobia interiorizada y rechazar y discriminar así a personas con las que compartes tanto. Te guste o no. Las características de tu sexualidad las debes defender, no denigrar ni humillar ni avergonzar. Porque crear un nuevo término para desmarcarte del que te ha llevado a poder decir chorradas, es de imbéciles, de homófobos, de machista y supone una victoria total y plena del patriarcado.

Y tu no te das cuenta porque estás más preocupado de que te llamen andrófilo y no maricón.

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